• Dom. May 22nd, 2022

Informaciones desde Miami al Mundo

Director: Dr. Nelson Díaz-Pomar, Ex Procurador General de Perú

Hay muchas formas de preparar deliciosos platos con carne molida. Una de las más consumidas son las albóndigas por su maniobrabilidad ya que no usamos cuchillos para cortar la carne de res. También se pueden usar otros tipos de carnes como de cordero, pescado, cerdo, mariscos, etc.

Es muy popular comer las albóndigas como sopa, guiso rojo o fritas que es la que voy a preparar. Es una antigua receta española de origenes arabicos que toma poco tiempo si tenemos manos hábiles, hierbas aromáticas, salsa de tomate o también, hacer nuestra salsa cacera de tomate fresco, zanahorias y achiote en polvo.

Ingredientes

  • 2 Libras de carne molida magra
  • 1 Huevo
  • 1 Latas grande de salsa de tomate o salsa natural con tomate y zanahoria
  • 1/2 taza de aceite de oliva
  • Sal, pimienta y comino al gusto
  • 1 Cucharada de achiote en polvo
  • 1 Cucharadita de orégano y perejil
  • 3 Ajos
  • 1/4 Cebolla mediana
  • 1 Rama de apio
  • 1 cucharadita de cilantro o culantro
  • ½ taza de pan rallado

Manos a la carne

Pon un paquete de carne molida magra, aproximadamente, 2 libras en un recipiente donde la carne la puedas amasar con facilidad.

Ahora agregas a la carne molida todos los ingredientes el orégano, oregano y perejil finamente picada. Ponle tu toque de sal, pimienta y comino, de preferencia una cucharita de cada uno.

No te olvides de picarle la cebolla y el ajo en cuadrito bien menuditos, lo más que se pueda y agrégalo a la carne condimentada y un huevo. Integras todo bien y luego a empezar hacer bolitas medianas o como prefieras. Aparte en un plato grande pon las bolitas de pan rallado y rueda las bolitas por ahí. Una vez bien empanizadas las dejas unos minutos y vas calentando aceite de oliva generosamente para freír en una sartén grande y profunda. Vas echando las albóndigas con cuidado en fuego medio y vigila que no se quemen mientras das vueltas a las bolitas de carne hasta dorar. Cuando estén listas, las retiras con mucho cuidado. No se vayan a caer al piso.

En ese aceite que donde has usado para freír las albóndigas (no debe de estar quemado) hechas la salsa de tomate en lata o natural y unas hojas de albahaca. No necesitas más ya que las albóndigas están suficientemente condimentadas, pero siempre puedes agregarle una pizca de azúcar para que no se sienta acida la salsa de tomate.

Salsa de Tomate Casera

También puedes hacer tu propia salsa cacera. En la licuadora echas 10 tomates roma (medianos) pelados y sin pepas (previamente pasadas por agua caliente para que afloje la cascara) agregas una zanahoria grande pelada en trozos, cebolla, apio y albahaca (basil) y agua (si es que necesita). La salsa no debe quedar aguada sino consistente.

En cualquiera de los 2 tipos de salsa de tomate (casera o en lata) que uses, se lo agregas a la sartén con el aceite caliente donde freíste las albóndigas y le pones el achote para que suelte color rojo más intenso. Ve removiendo la salsa suavemente. Cuando ya esté hirviendo a fuego mediano, agregas las albóndigas y las dejas cocinar 15 minutos en la sartén con tapa. Apagas la cocina y ya.

Los Ultimos Retoques

Si tu salsa esta aguada, pon la a hervir nuevamente sin tapa hasta que evapore el agua demás. Mueve las bolitas de carne con cuidado que no se desarmen.

Una vez lista las albóndigas con salsa roja puedes usarla de la manera que más que te agrade. A mí me gusta con pastas.

Esta es la parte más deliciosa, la hora de comer. Pones la pasta en un plato y encima, la coronas con las albóndigas con su salsa de tomate, espolvorear queso parmesano seco y rayado a tu gusto. Acompañado con una copa de vino seco, esta sencilla receta pasa de ser un almuerzo rutinario a la cena perfecta y económica para compartir con invitados.