• Sáb. Ene 22nd, 2022

𝕰𝖑 𝕷𝖆𝖙𝖎𝖓𝖔𝖆𝖒𝖊𝖗𝖎𝖈𝖆𝖓𝖔

Fundador: Dr. Nelson Díaz Pomar, Ex Procurador General del Perú

Cinco años han transcurrido desde que el gobierno colombiano y las FARC firmaran la paz. Pero son varios incidentes este 2021 en la frontera con Venezuela que revelan un choque de intereses por grupos de poder y facciones de la guerrilla.

Se trata de controlar estratégicas rutas de contrabando y narcotráfico, muy frecuente en la frontera colombo-venezolana con la presencia de disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC).

En este sentido, actualmente se sabe que Venezuela es una base de operaciones para las actividades de estos grupos guerrilleros, no sólo militares, sino también delictivas.

Un informe de la Inteligencia colombiana señala la presencia de unos 1.500 hombres armados en Venezuela que pertenecerían al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de la antigua FARC.

Hugo Chávez y las FARC

Durante el gobierno de Hugo Chávez al poder (1999-2012) se brindó a los guerrilleros vías de acceso para el narcotráfico, realizar adiestramiento militar y reabastecer su arsenal de guerra. A pesar del Acuerdo de Paz en Colombia, Venezuela sigue aun protegiendo a las mafias conformadas por desertores del proceso de paz.

Según datos de la ONG venezolana Fundación Redes, hay seis movimientos disidentes de las FARC que operan actualmente en siete de los 24 estados venezolanos: Zulia, Mérida, Táchira, Apure, Guárico, Bolívar y Amazonas.

Del mismo modo, se sabe de las conexiones existentes en la frontera colombo-venezolana entre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), diversas facciones de las FARC y otros grupos armados y delincuenciales vinculados al régimen de Nicolás Maduro que se lucran de actividades económicas.

Conexión con el narcotráfico

En este sentido, el extenso territorio selvático del estado Amazonas, fronterizo con Colombia y Brasil, tienen importancia estratégica como corredor de narcotráfico y escondite de estos grupos guerrilleros y delictivos que mantienen canales de conexión con narcotraficantes de México y Brasil.

Igualmente, se aseguran del control de las economías criminales locales mediante el reclutamiento de venezolanos en situación de pobreza en la frontera con Colombia. Pero, también son cada vez mayores las denuncias de violaciones de derechos humanos contra las ONG y grupos civiles que trabajan para remediar los problemas en las fronteras.

Lo más lamentable de la situación es que pueda existir un conflicto bélico entre Colombia y Venezuela, pues el discurso “guerrerista” de ambos países sobre el tema es de alto calibre. Maduro asegura que Colombia busca un conflicto armado con Venezuela para derrocar su Gobierno, mientras que Iván Duque reitera que el dictador es aliado de paramilitares y narcotraficantes.

Lo cierto es que con más de dos décadas de presencia de las FARC en Venezuela, para el 2022, se presenta un escenario de enfrentamientos para seguir utilizando al país llanero como refugio y redes de contrabando y narcotráfico.

Shares