• Dom. May 22nd, 2022

Informaciones desde Miami al Mundo

Director: Dr. Nelson Díaz-Pomar, Ex Procurador General de Perú

Experto Habla de Contagios por Hepatitis C en Cuba

El virus C de la hepatitis (VCH) fue identificado y dado a conocer en marzo de 1989. Hasta ese entonces, la inmensa mayoría de la hepatitis adquirida después de una transfusión de sangre, era provocada por el VCH. Pronto se desarrollaron sistemas de diagnósticos para detectar anticuerpos contra el VCH. Ya para el año 1993, toda la sangre que se donaba en los bancos de los hospitales de Cuba, era testada para hepatitis C (se buscaban anticuerpos contra el VCH en la sangre), este sistema de escrutinio se extendió en casi todos los países. Consecuentemente, la sangre donada era ya muy segura, pero sin llegar al 100% de seguridad.

Los términos utilizados en la entrevista y cito: «en Cuba es prácticamente inexistente la trasmisión por transfusiones», están apegados a evidencias científica. Esto es, cuando una persona se infecta con el VCH, su sangre será negativa para la presencia de anticuerpos contra el VCH hasta pasadas unas 6 semanas después de la infección. El sistema defensivo (inmunológico) del ser humano necesita unas 6 semanas (como promedio) para fabricar anticuerpos contra el VCH y que estos sean detectados por los sistemas de diagnósticos, al menos, los que se aplicaban en los años 90 en Cuba.

Es lo que los medicos llamamos periodo de ventana. La persona ya está infectada pero aún no se detectan los anticuerpos en la sangre, en este caso para el VCH.

Por tanto, existe la probabilidad de que la sangre donada esté contaminada con el VCH y sea clasificada como “negativa” para anticuerpos contra el VCH. El término «prácticamente inexistente» no es sinónimo de que no exista peligro pero en una entrevista de estas características (publicado online por el diario Granma de Cuba), donde apenas tienes espacio para abundar en cuestiones médicas, se hace improcedente explicar lo que aquí he podido exponer.

Por esta misma razón, hoy día, en los países desarrollados se usan sistemas de diagnósticos mucho más sensibles y eficaces que incluyen la detección en sangre del ARN ( RNA ) del VCH.