Elecciones 2021: Entre el Abismo y el Precipicio ¿Cuál Será Mejor para Perú?

A menos de dos días para que se realice la segunda vuelta para elección presidencial en Perú, la competencia entre Keiko Fujimori de Fuerza Popular y Pedro Castillo de Perú Libre está bien apretada y ha puesto a los peruanos con los pelos erizados que deberán elegir sin más opción que elegir a su presidente por sus antecedentes e ideologías más que por su mérito propio. Como dice Cesar Hildebrant en una entrevista publicada en YouTube, “escoger entre el abismo y el precipicio”.

Los precedentes de Castillo han sentado las bases dudosas de lo que se cree será una amenaza del comunismo incursionando en forma democrática y por el otro lado está la corrupción de la que fue sentencia Keiko Fujimori por corrupción y lavado de dinero.

Este domingo 6 de junio será inolvidable en la historia peruana porque la población decidirá cuál de sus candidatos y sus propuestas, será el mal menor y que cumplirá con sus promesas de acercamiento de los más pobres a la mesa presidencial a disfrutar de los beneficios ofrecidos.

Castillo, dirigente magisterial y líder sindical de los profesores, ofrece acabar con las injusticias para los más pobres y necesitados, generar trabajos a partir de la pequeña empresa con préstamos estatales sin intereses, mejorar los sueldos de los peruanos y hacer que compañías extranjeras cumplan con sus acuerdos pagando lo que deben al estado, y en algunos casos compensando a las víctimas de sus operaciones, especialmente en la población andina que se va empobreciendo cada vez más por la destrucción de su ecosistema al mismo paso que sus candidatos van ofreciéndoles promesas falsas.

Para ellos Pedro Castillo es su esperanza de justicia social de una izquierda moderada, ya que en su candidatura está demostrando que no es un comunista o terrorista y que se somete al voto popular para llegar al poder. Pero este candidato está pasando por muchas acusaciones de su adversario de derecha ligándolo con su mentor y presidente del partido Perú Libre, Vladimiro Cerrón, quien es considerado un delincuente y simpatizante de dictadores como Nicolás Maduro en Venezuela, y el comunismo en Cuba en donde paso unos años por sus aulas universitarias.

Por su parte, la señora Fujimori parece haberse redimido de sus crímenes de corrupción que pagó con pena de cárcel por su participación en el caso Odebrecht. Ahora, ella muestra una imagen más “pura” de la que tenía antes y cuenta con el apoyo del ex acérrimo enemigo de la familia Fujimori, Mario Vargas Llosa, a quien una vez la llamó novelescamente “la hija del dictador” y que ahora la ve como la única opción que tiene el Perú de no caer en manos de comunista que supuestamente representa Castillo.

Los peruanos necesitarán más que té de manzanilla este domingo 6 de junio. Cualquiera puede dar la sorpresa, en donde sus polarizados candidatos van “hocico a hocico” como si se tratara de una carrera de una final de caballos.

Es de esperar que al final de la elección, cuando el nuevo presidente del Perú haga su juramento el 28 de julio en que se celebra el bicentenario de la republica peruana, demuestre que traerá más nueces que ruido, una situación que casi la mitad del país no se lo creerá salga quien salga.

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