¿De qué han servido 62 años de Reforma Agraria en Cuba?

El pasado 17 de mayo se cumplió 62 años de la creación de la Ley de Reforma Agraria que liquidó la propiedad privada de empresas agropecuarias en Cuba. Fecha que también conmemora el Día del Campesino.

Se trata del aniversario de la Primera Ley de Reforma Agraria firmada por Fidel Castro en 1959 y de la creación de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) en 1961. El objetivo fue entregar la tierra a los campesinos para el desarrollo de la agricultura cubana. Sin embargo, al cabo de 62 años de promulgada dicha ley, los resultados son un rotundo fracaso.

La mayor consecuencia fue que el gobierno castrista se ha convertido en el mayor latifundista de toda su historia y en el único dueño de más del 80% de tierras cultivables. Antes de 1959, Cuba se autoabastecía con lo que se producía en sus campos. Pero, después de la nacionalización de empresas privadas agrícolas comenzó el desabastecimiento de productos agrícolas hasta hoy.

La debacle fue la aprobación de la “Segunda Ley de Reforma Agraria” de 1963, todos los campos agrícolas de la isla fue expropiado y adjudicado al Estado, salvo las pequeñas propiedades campesinas. Se calcula que las tierras agrícolas de Cuba asciende a 6 400 755 hectáreas, de las que solamente se encuentran cultivadas 3 120 926 hectáreas y donde apenas el 7,2% de estas cuenta con sistemas de regadío.

Por eso que desde 1959, el campesino cubano no ha podido aumentar su finca ni en una cuarta de tierra porque en Cuba está prohibida la compraventa de terrenos agrícolas. Y quienes lo hacen no pueden legitimar esas adjudicaciones como Registro de Propiedad, sino “Registro de Tenencia de la Tierra”, mientras al propietario lo llaman “tenedor inscripto”.

Bajo esas circunstancias, no debe extrañar que el campesino cubano no pueda hacer realidad la propiedad de una finca heredada de sus tatarabuelos, como puede hacer un campesino dominicano, peruano, colombiano, mexicano o chileno (es decir; venderla, hipotecarla, arrendarla, sembrar en ella y vender la cosecha a quien mejor la pague).

Actualmente, el gobierno aspira que cada persona reciba 30 libras de alimentos del agro mensualmente, pero dicha cifra está lejos de alcanzarse.  Si la falta de hortalizas, granos y viandas es grande, aún mayor es la carencia de leche, carne y huevos. Casi todo escasea en Cuba y, si se los encuentra, se venden a precios exorbitantes.

Y si se habla de la industria azucarera cubana que fue desmantelada, hoy, Cuba compra azúcar a República Dominicana y a Francia. Y de casi 300 ingenios que producían azúcar al comienzo de la Revolución Cubana, hoy sólo quedan activos unos 50.

Ante todo lo visto, cabe preguntarse: ¿De qué han servido a Cuba 62 años de “reforma agraria”? ¿Hasta cuándo el régimen mantendrá encadenada la producción agropecuaria en Cuba?

Fuente:

cubanet.org

14ymedio.com

Related Post