Crisis en Cuba: 62 años ya es suficiente

Este puede ser el comienzo del fin de una larga historia de hambre, sufrimiento, exilio y muerte en Cuba. Después de más de 62 años de dictadura comunista, totalitaria y sin libertades, el pueblo cubano legítimamente ha optado sublevarse contra el gobierno de Miguel Díaz-Canel.

El régimen viene reprimiendo con todas sus fuerzas, pero el pueblo cubano le ha perdido el miedo al haber llegado a un punto en que su situación es insostenible. Se trata de un pueblo condenado a uno de los más sanguinarios regímenes del mundo que muestra al mundo el grito de libertad con marchas y protestas dentro y fuera de la isla.

Parece ser que el mundo finalmente está poniendo los ojos en Cuba, después de más de medio siglo de oídos sordos ante el sufrimiento de una sociedad sometida a una de las más longevas tiranías en la civilización humana. Por eso que 62 años, es suficiente.

Son muchas las causas que explican el despertar del pueblo cubano, pero hay dos puntos de inflexión a tomar en cuenta: primero, la crisis humanitaria padecen los cubanos desde hace décadas y que se ha exacerbado con la pandemia del Coronavirus que destruyó todo el aparato económico productivo de Cuba, especialmente al turismo. Y, segundo, una canción titulada “Patria y vida” que llegó para irritar a la dictadura y que fue la nota bien tocada que despertó al pueblo para levantar su voz libertad.

Mérito de los músicos cubanos Maykel Osorbo, Descemer Bueno, Yotuel, El Funky y Gente de Zona, que despertaron un sentimiento de libertad con su tema musical nunca antes visto en la historia cubana, pues el pueblo siempre ha vivido bajo severas restricciones en su libertad de expresión, sus actividades económicas y en sus derechos civiles y humanos.

Actualmente los regímenes cubano y venezolano no solamente constituyen una grave amenaza para sus sociedades, sino que también afectan a la región latinoamericana, incluido Estados Unidos.  Entonces, ¿debería el gobierno de Biden quedarse callado?

Como muchas voces claman, la intervención militar no es la más popular o mejor idea. Sin embargo, Estados Unidos debe apoyar las actividades de cubanos destinados a deteriorar al régimen proporcionando ayuda financiera y logística.

De igual modo, es importante establecer un corredor humanitario para enviar de vacunas y alimentos al castigado pueblo cubano, entre otras ideas, pero no hay que quedarse de brazos cruzados. Los cubanos no aguantan más a ese régimen y ese hartazgo ha estallado, luego de seis décadas de ineficiencia y autoritarismo del régimen comunista de Fidel Castro, su hermano Raúl Castro y, hoy, del presidente Miguel Díaz-Canel.

Lo que es cierto es que desde el 11 de julio nada será igual en Cuba: el juego de ajedrez cambió y las nuevas fichas a moverse acercan al jaque mate final.

Fuente:

infobae.com

washingtonpost.com

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