12/01/2020

Latinos en Estados Unidos

Informativo de la Comunidad Latina

Estados Unidos, un país dividido más que nunca

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Mientras se esperan los resultados finales de las elecciones presidenciales en Estados Unidos 2020, no solamente el Capitolio ha quedado fracturado, también el país. Son dos Américas condenadas a convivir a pesar la diferencia de sus ideales y prioridades.

La mitad del país apoya la reelección de Donald Trump que nunca encontró interpretación política en la opción de gobierno de Joe Biden que confirma las flaquezas para atraer el voto latino y de trabajadores industriales .

Aunque el candidato demócrata destacó sus simpatías y raíces con la clase trabajadora, el Partido Demócrata se identifica más con las élites profesionales y votantes con educación universitaria que con los votantes trabajadores. Por eso lo demócratas deben reflexionar, ¿Por qué tantos trabajadores apoyaron a un líder populista cuyas políticas no los ayudan?

La respuesta podría estar en que para muchos ciudadanos, Trump es la único que tienen a la mano para quejarse de las personas que  tienen el dominio en la cultura estadounidense. Pudiera no ser una buena razón para votar por un presidente, pero esto es lo que reflejan los resultados de estas elecciones del 3 de noviembre.

Por eso que el populismo ultraconservador del actual mandatario vino para quedarse que se ve reflejado en un Trump derrotado que da inicio a una batalla judicial sin cuartel excitando a la vez a sus bases bajo un clima de confrontación electoral y ciudadana nunca antes vista.

Lo que es seguro es que la sociedad tenderá a agravarse y la oferta populista de Trump se mantendrá como referencia para la extrema derecha de Estados Unidos ante su enorme capacidad de resistencia y de falseamiento de la realidad que nadie hubiera previsto.

Y cuando Biden argumentaba un discurso unitario que “lo podemos hacer juntos”, a la mitad de los estadounidenses este mensaje les sonó hueco. Quizás sin quererlo, estaba descalificando a la otra mitad del país que había escogido un nuevo gobernante hace cuatro años.

Hoy más que nunca, el rol de un líder político en democracia no es destronar a quien se encuentre en el poder, sino de interpretar el pensamiento y la voz del ciudadano.

Al margen de la forma de gobernar de Trump, es un hecho que sus adversarios demócratas han hecho más bien antipolítica en su contra y con un discurso lleno de prejuicios, entre los que figura la cuestión racial, que se manifestó en los suburbios de las grandes ciudades donde vive la clase media.

Por eso hubieron manifestaciones y contramanifestaciones hasta con presencia de civiles armados en las áreas residenciales que es todo un símbolo de lo que podría ser una guerra civil en ciernes que se viene gestando en Estados Unidos desde los años setenta del siglo pasado.

Tal vez sea hoy el momento de recordar un notable discurso de Abraham Lincoln (1812-1865), “La Casa Dividida” cuando aceptó su nominación como candidato republicano al Senado por el estado de Illinois donde el pasaje más conocido de este discurso fue:

Una casa dividida contra sí misma no puede sostenerse. Creo que este gobierno no puede soportar, de forma permanente, la mitad esclavo y la mitad libre. No espero que la Unión se disuelva. No espero que la casa caiga. Espero que deje de estar dividida (…)”.

Y si bien lo que divide ahora a Estados Unidos ya no es la esclavitud, es el momento de volver la mirada a aquel discurso de 1858 para que los estadounidenses honren con su voto y su reflexión de convivir en diversidad y transar sus diferencias dentro del sistema institucional más sólido del mundo.

Fuente:

Elperiodico.com

Nytimes.com

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