El Misterio Cuántico. Extraído del libro, “El Laberinto de las Dimensiones”

Descarga el libro completo GRATIS en Amazon hasta el sábado 21 de abrilDale click aquí.

Escrito por Saskia Juno

Dull, el alienígena extraviado en su estrafalaria zapatilla, no era más que un viajero inter-dimensional de la cuarta dimensión proveniente de un planeta inexistente para los ojos de los astrónomos humanos. Él había cruzado por el umbral marino desde su galaxia Lorac hasta el planeta Tierra logrando camuflarse entre los humanos usando nada más que pura tecnología traída de su planeta Sine. Después de todo, en aquel cuento infantil de Nathan no había nada mágico.

Ahora, las dos criaturas, una nacida en el planeta Tierra y otra, un indigente extraterrestre sumergido en una bañera, charlaban amistosamente usando el poder de sus mentes. Se sentían unidos, pero Dull sabía todo acerca de Charly, mientras que la joven ignoraba hasta quién en realidad era ella misma.

Dull le habló de la evolución de la física cuántica en su planeta; a Charly le resultaba difícil de entender eso porque sus conocimientos eran limitados. Sin embargo, el extraño viajero nunca dejó de creer en la capacidad intelectual de Charly ni en su ingeniosa agilidad mental. Lo que ella no podía entender se lo imaginaba; y casi nunca se equivocaba.

También, le habló del origen de sus supuestos poderes “mágicos” para trasladarse de un planeta a otro cruzando las misteriosas fronteras del universo a través de los portales interestelares hasta llegar a la Tierra, y sin usar platillos voladores.

-Eso de los objetos voladores no identificados (OVNIs) es una de las farsas mejor estructuradas de todos los tiempos que nefastos gobiernos han creado. Es una cortina de “humo” para fomentar el miedo entre los curiosos ocultando así, sus reales intenciones de experimentar con seres humanos y tecnologías desarrolladas por ellos mismos en sus laboratorios ocultos en bases militares. El propósito es fabricar armas de guerra invencibles e inimaginables que los hagan más poderosos.

Dull continuó hablando de su propia tecnología, inofensiva, pero más poderosa que cualquier otra que se haya inventado en la tercera dimensión.

-Nuestros conocimientos se basa en los principios de la física cuántica universal que nos ha permitido desarrollar partículas subatómicas infinitamente divisibles entre sí hasta desaparecer. Con ellas hemos sido capaces de construir unidades centrales de procesamientos o microprocesadores imperceptibles al ojo humano. El hecho de que no los veas, no significa que no existan. -Le explicó.

-Uno o más de esos microprocesadores han sido insertados dentro de nuestro cerebro para que cumplan funciones de súper neuro-trasmisores artificiales. Su misión, la de bombardear pequeñísimas descargas eléctricas en las partes inactivas del cerebro hasta activarlas totalmente. –Le dijo de manera sencilla para que Charly pudiera entenderlo.

“Mentes Amistosas Colectivas”

A los oídos de Charly, todo eso sonaba a ciencia ficción. Pero igualmente, la curiosidad la mataba por saber más que los demás acerca de todos esos asuntos secretos, entonces, le pidió a Dull que le explicara acerca de ese dispositivo de inserción cerebral invisible.

-La energía radiante contenida en esos dispositivos, también, activó desconocidas enzimas en nuestras neuronas, las que lograron repotenciar mil veces sus habilidades ignoradas en sólo segundos. -Agregó.

Dull habló con mucho orgullo de la científica Sak, inventora de ese dispositivo de energía radiante y que dio origen al primer nano neuro microprocesador invisible artificial al que bautizó con el nombre de Mentibus collectivum (C), que en Latín –idioma del universo- significa, “Mentes Amistosas Colectivas”. Con ese dispositivo construido a base de nanos tubos de carbón, logró la tan ansiada manipulación cerebral por parte de todos y de nadie en particular. Era el primer eslabón en la creación de una extraordinaria red artificial de mentes colectivas.

–Los primeros MentibusCs fueron probados en el cerebro de conejillas de indias, los que inmediatamente mostraron comportamientos colectivos altruistas, pero no manifestaciones orgánicas ni sentimientos individuales. No tenían miedo ni hambre y tampoco sentía dolor ni ansiedad. A pesar que compartían un mismo pensamiento, poseían innatas habilidades que las diferenciaban una de otras, y que eran puestas al servicio de su reciente red neurológica artificial para hacer frente a las dificultades. –El extraterrestre le explicó con más detalle.

A pesar de que Charly sintió que se había perdido dentro de esa increíble historia de inteligencia artificial y alienígenas, se dio cuenta de cuál era el propósito de la historia de Dull. No se trataba de ningún dispositivo aislado tomando control de él mismo, y haciendo lo que le daba la gana con el cerebro de los demás; sino que funcionaba al revés. Su función era la de crear una red cerebral colectiva trabajando por el bien común de todos los habitantes de un planeta como si fuera un solo pensamiento, un solo cerebro sin límites.

La muchacha dejó que uno de sus pensamientos fugitivos se escabullera por su mente: “¿Será que el tiempo, la soledad y el agua salada habrían dañado la reducida masa gris de esta criatura?” Charly se sentía avergonzada de que Dull se diera cuenta de sus cavilaciones privadas. ¿Acaso habría algo que se pudiera guardar en secreto sin que él no se entere? ¿Cómo evitarlo?

La respuesta venía en camino.
-No. No, Charly, no estoy loco. No hablo de magia ni de religión ni de cosas metafísicas o paranormales, es simplemente, una combinación de física, neurología y tecnología. Te hablo del único misterio cuántico del universo, al que llamamos la “consagradísima trinidad científica”.

Sin hacer mayores comentarios sobre su estado de salud mental, Dull se permitió profundizar más en la pionera de la mente artificial en su planeta Sine.
-La científica Sak logró crear en secreto el MentibusC en un laboratorio que construyó debajo en su jardín para ocultarse de los ojos malévolos de un líder ambicioso, quien había acaparado los conocimientos de las mentes más brillantes de nuestro planeta para sus nefastos propósitos. –Y continuó después de hacer una breve pausa para darse un chapuzón en aquella agua salada de la tina.

– Haciendo cosas extravagantes, la científica Sak logró convencer a sus colegas que estaba perdiendo la razón. Al comienzo casi era casi cierto. Sin darse cuenta, su ansiedad descontrolada la hacía agujerear cualquiera cosa a su paso, incluso destruyendo importante material de estudio. Ella mismo pensó que se estaba volviendo loca debido al estrés que le producía trabajar en un ambiente donde las condiciones eran paupérrimas, y sus compañeros la veían como una “rara”. –Dull contaba esa historia con cierta melancolía.

-Eso le dio una fantástica idea. Esa compulsión le abriría las puertas de esa cárcel en forma de laboratorio. Y decidió que esta vez sería su mejor actuación. Un día trató de hacerse un hoyo en la cabeza con un lápiz bien “filudito”. Varios científicos que estaban a su alrededor la detuvieron a tiempo. La encerraron en una celda donde su condición mental parecía empeorar. Como nadie quería perder tiempo y recursos en su salud mental, la dejaron ir. Había logrado su propósito. –Finalmente, exclamó el extraterrestre con una súbita algarabía.

“Para ser un extraterrestre habla demasiado”

En ese momento, Charly deseó crear un dispositivo de inteligencia artificial para ayudar a su mundo a ser mejor. Y le pidió a Dull que le contará más sobre el trabajo de la científica.

Dull obedeció encantado, pero antes se volvió a dar otra zambullida en el agua salada de la tina; curiosamente se mantenida tibia. Para ser un extraterrestre agonizando, hablaba demasiado.

-Gracias a los descubrimientos de la doctora Zak podemos comunicarnos telepáticamente a través de nuestra mente colectiva. No tenemos secretos entre nosotros y conocemos donde se ubican todas las puertas inter-dimensionales en el universo.

Por un solo instante, Dull dejó de hablar y Charly aprovechó ese aliviador silencio entre ambas mentes para preguntar por algo más concreto.

– Dull ¿cuál es tu misión en la Tierra, ¿qué haces aquí?

Este personaje que parecía extraído del garabato de un niño de dos años, y el narrador perfecto de una increíble historia de terror con ribetes atópicos, no supo qué contestar. Su mente prácticamente se quedó en blanco.

El tiempo todavía no había llegado para revelaciones. En su lugar, Dull regresó al viejo y trillado asunto de la zapatilla multicolor con suela de metal y sin pasadores.

-Tranquila Charly, todo a su tiempo. La verdad debe ser revelada cuando estés en capacidad de entenderla; de lo contrario no serviría de nada –le dijo dejándola todavía más intrigada.

Y se fue a explicarle sobre algo más accesible; las zapatillas colorinches de ridícula apariencia. Y le dijo que en realidad eran fuentes alimentadoras de energía radiante para sus cuatro MentiBusCs que tenía insertados en su cerebro.

-Sin esos cargadores de energía radiante mis MentiBusC-4 están inutilizados. Por esa razón, he perdido la conexión con mi mente colectiva y también, mis capacidades de transportación y de transformación están atrofiadas. –Le dijo tratando de imitar una “no” muy honesta sonrisa casi humana en aquel rostro deforme.

Ni por un segundo, Dull se lamentaba de su aspecto físico. El no sentía lástima de sí mismo.

Por el momento, había algo más importante que mantenía ocupada su mente. ¿Cómo reaccionaría Charly si le pidiese que viajara a otro mundo? Y no había otra forma de saberlo, más que preguntándoselo.

-Charly, si tú quisieras ayudarme con la poca energía que me queda puedo transformarte en una poderosa criatura de los océanos, y serías capaz de alcanzar la cuarta dimensión de mi planeta Sine cruzando por el portal inter-dimensional.  –La idea sonaba tentadora a los oídos de Charly, ya que desde niña siempre quiso ser un pez.

De esa manera, podrás comunicarte con mi gente sin disturbar nuestra mente colectiva artificial, y me ayudarías a recuperar mi zapatilla de colores con suela de metal y sin pasadores, ya que ellos te podrán decir donde la puedes encontrar.

Dull sabía que los dispositivos alienígenas de inserción cerebral funcionarían a la perfección en Charly, porque sus ondas cerebrales se mantendrían conectadas a las de ella.

– ¿Y por qué yo? –preguntó la joven haciéndose la difícil.

-Charly, por ahora, no te puedo ofrecer ninguna razón. Pero cuando estés en el planeta Sine, sabrás porque una persona como tú, debe sentirse orgullosa de que la califiquen como un ser excepcional y de extraordinarios talentos. –Le respondió guardando un secreto en su corazón “marciano”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s