Paz negociada y cohabitaci贸n: Una nueva nomenclatura mixta

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Por: Alejandro L贸pez Gonzales (*)

Quiero hacer este art铆culo directo y muy claro. Lo que est谩 ocurriendo en Venezuela, desde Mayo de 2018, es el acomodo para una entrega negociada de poder que resguarde la vida y el patrimonio de los jerarcas de la nomenclatura del partido y del ejercito tanto en el corto como en el mediano plazo. Nicol谩s Maduro, ha dado todas las se帽ales posibles de querer una entrega negociada del gobierno. No me refiero a una entrega en el sentido literal sino en el sentido del proyecto pol铆tico que los electores venezolanos piensan que ha heredado de Hugo Ch谩vez y al que su gesti贸n nefasta le ha dado la estocada final, luego de los 煤ltimos a帽os de p茅sima gesti贸n del gobierno de Ch谩vez. Actualmente, Maduro act煤a como el secuestrador de un capital pol铆tico valioso (la herencia ideol贸gico-social de Hugo Ch谩vez) que, sinti茅ndose rodeado por sus adversarios globales y nacionales, negocia su supervivencia personal y la de su patrimonio familiar ofreciendo la entrega del capital pol铆tico que lidera. Sin embargo, hay otros actores poderosos que tampoco est谩n dispuestos a entregar sus vidas y patrimonios f谩cilmente, me refiero a los altos jerarcas del partido y al alto mando militar.

A nivel internacional, quiero hacerle saber a quien no se haya enterado a煤n, que Rusia apuesta a la reelecci贸n de Donald Trump al igual que lo hace la facci贸n gobernante del partido comunista de China. Rusia y Vladimir Putin en lo particular prefieren a Trump debido a que es un pol铆tico con menos ataduras para la negociaci贸n de una salida viable a las crisis econ贸micas, sociales y pol铆ticas, posteriores a la pandemia de COVID-19, en el mundo que otro gobernante t铆tere de las elites financieras globalistas, como ser铆a Joe Biden. Durante el gobierno de Trump no ha ocurrido ninguna invasi贸n a ning煤n pa铆s del mundo y claramente se han evitado escaladas de conflictos evidentes con Ir谩n y Corea del Norte. Nicol谩s Maduro, ha enviado insistentes se帽ales a Donald Trump de querer negociar y de querer buscar una salida negociada favorable a las tres potencias globales (China, Rusia y EEUU). De esto dan testimonio los diversos art铆culos pagados por el gobierno de Venezuela en peri贸dicos de los Estados Unidos. Por lo tanto, la 煤nica v铆a de paz negociada y cohabitaci贸n de poderes a lo interno y a lo externo de Venezuela pasa por la reelecci贸n de Donald Trump y la negociaci贸n triangulada por medio de Rusia y con participaci贸n de China.

Una paz negociada con garant铆as para la nomenclatura del partido y del ej茅rcito (profundamente chavista) al mismo tiempo que para Maduro y su entorno familiar en el gobierno, con resguardo del patrimonio adquirido por todos (nomenclatura del partido, ej茅rcito y cleptocracia familiar del entorno presidencial), requiere del consentimiento de las tres potencias con mayor inter茅s en Venezuela y de su visto bueno (EE.UU, Rusia y China). Para Rusia la garant铆a de resguardo de sus intereses en Venezuela est谩 en la nomenclatura militar m谩s que en cualquier otro grupo del gobierno de Venezuela. Para EE.UU, la garant铆a del resguardo de sus intereses en Venezuela pasa por la inclusi贸n de elementos de oposici贸n y algunos de la nomenclatura del partido PSUV en un futuro gobierno y para China lo 煤nico importante es la estabilidad econ贸mica y la responsabilidad en la continuidad de los pagos de la deuda, as铆 como el acceso a los mercados nacionales. China, en este sentido juega como pivote entre Rusia y EE.UU, aunque con una tendencia a dudar de toda intenci贸n norteamericana.

Estados Unidos ha ungido como representante de sus intereses a Juan Guaid贸, sin embargo, esto puede cambiar y cambiar谩 si la negociaci贸n con rusos y chinos exige un cambio de actor por otro mucho m谩s potable para todos. El gobierno de Trump no est谩 para nada satisfecho con el representante de sus intereses en Venezuela (Guaid贸) a quien consideran torpe, poco capacitado, tonto y corrupto. Sin embargo, no se har谩 movimiento hasta tanto no se tenga m谩s claridad sobre las cartas a jugar por Rusia y por China en las pr贸ximas semanas. Trump no tiene ni tendr谩 ning煤n apego pol铆tico con Guaid贸 ni con ning煤n pol铆tico venezolano, su gobierno apostar谩 a quien garantice una transici贸n en Venezuela con beneficios econ贸micos sostenibles para Estados Unidos, nada m谩s. Lo novedoso para muchos seguidores ideol贸gicos del chavismo y del Madurismo, es que esta motivaci贸n norteamericana no est谩 para nada re帽ida con los intereses rusos y chinos. Al contrario, pueden ser y son absolutamente compatibles. Trump, como hombre de negocios, tiene esto muy claro. Por su parte, Rusia y China se aferran a Maduro como Pe贸n de cambio, pero no por ninguna aportaci贸n ni econ贸mico, ni pol铆tica ni ninguna afinidad ideol贸gica con el pol铆tico venezolano. Es decir, las tres partes puede mover y cambiar de pieza, todo depende del movimiento de los dem谩s.

Entonces 驴Cu谩l es la salida? Un movimiento inesperado dentro de la oposici贸n puede destrancar el juego, y ese movimiento lo ha dado Henrique Capriles. Al anunciar su participaci贸n en las elecciones de diciembre, Capriles cambia el panorama del juego entre las tres potencias. Henrique Capriles es muy potable para Rusia y China, mucho m谩s potable que Juan Guaid贸 a quien todos ven como un simple pelele t铆tere del estado profundo norteamericano sin criterio propio, ni ning煤n tipo valor personal ni capacidad de generar confianza en nadie. Sin embargo, ninguna potencia, ning煤n diplom谩tico basara su posici贸n en una confianza abstracta en una persona o ideolog铆a, todos los movimientos se basan en certezas avaladas por una posici贸n de fuerza. Rusia podr铆a acceder a un futuro cambio de gobierno en el que incluso un presidente como Capriles pudiera resultar electo, siempre y cuando no haya cambios en el ej茅rcito venezolano. Si algo ha quedado claro en estos 煤ltimos a帽os es que las Fuerzas Armadas son chavistas, digan lo que digan, lo son y adem谩s son un hueso muy duro de roer. Al tener la certeza que no habr谩 invasi贸n por parte de Estados Unidos (como ya se tiene), lo cierto es que al alto mando militar hay que garantizarle estabilidad en su patrimonio adquirido durante estos a帽os y en su posicionamiento geopol铆tico. Un gobierno futuro de cohabitaci贸n pasa por la garant铆a de inamovilidad en el alto mando militar y autonom铆a en la gesti贸n de las Fuerzas Armadas para el actual alto mando militar. Esto tiene precedentes en todo el mundo, as铆 ocurri贸 en Chile (post Pinochet) en la Espa帽a post franquista, en la extinta Uni贸n Sovi茅tica, en varios pa铆ses de Europa del este, entre otros. Por lo tanto, esta posibilidad es muy factible y tiene notables antecedentes.

Por su parte China solo requiere de una garant铆a de negocios sostenibles y para ello le resultar铆an muy 煤tiles las piezas gestoras con las que cuenta el PSUV. El partido rojo como garant铆a de privilegios en negociaciones internacionales para el imperio asi谩tico ser铆a una condici贸n viable para China. La representaci贸n del PSUV en un gobierno de cohabitaci贸n ser铆a para China condici贸n suficiente. Las condiciones chinas son mucho menos geopol铆ticas e ideol贸gicas que las que requiere Rusia y Estados Unidos por su parte.

Las purgas recientes dentro de las filas de la ultraizquierda del gobierno forman parte de la preparaci贸n para la negociaci贸n final. De cara a un gobierno de cohabitaci贸n en el que la presidencia pudiera estar ocupada por un l铆der de oposici贸n potable como Henrique Capriles, el ejercito permaneciera en manos del actual mando militar chavista (posiblemente con el cargo del ministerio de Defensa tambi茅n en manos del ej茅rcito) y el PSUV tuviera participaci贸n dentro de la Asamblea Nacional para garantizar la gesti贸n de los negocios favorables a China (y los diputados opositores defender谩n los negocios de EEUU, esos tampoco son ningunos santos), se conseguir铆a una estabilidad medianamente sostenible. Sin embargo, los grupos radicales de izquierda y derecha, sin duda, har铆an inviable una cohabitaci贸n de este tipo. El gobierno ha dado el primer paso haciendo una purga criminal de cuadros de la m谩s radical izquierda. Por su parte, Capriles ha roto con los radicalismos de derecha personificados en Mar铆a Corina Machado por una parte y Juan Guaid贸 por la otra. Los radicales de ambos bandos ser谩n los grandes perdedores de la cohabitaci贸n y sus posibilidades de supervivencia previa al pacto de transici贸n son muy escasas; ya luego de establecido un gobierno de cohabitaci贸n, la existencia de los radicales de derecha e izquierda surgidos gracias a la polarizaci贸n inducida por el chavismo-madurismo y la oposici贸n guaidoista, ser铆a absolutamente imposible.

Un gobierno de cohabitaci贸n PSUV-Oposici贸n con el alto mando militar chavista en poder de las fuerzas armadas podr铆a ser una salida viable para la paz. Es muy probable que los 煤ltimos movimientos pol铆ticos vayan encaminados a esa soluci贸n. Esto no tiene nada que ver con ideolog铆a revolucionaria ni socialismo ni absolutamente nada de eso. El posicionamiento geopol铆tico venezolano se ver铆a pr谩cticamente inalterado y eso sin duda es condici贸n sine qua non para Rusia. Es decir, Venezuela en un gobierno de Capriles tendr铆a una posici贸n vigilada por las FANB y el PSUV, en el que su actitud geopol铆tica ser铆a indistinguible de la actual.

La mayor incapacidad del chavismo ha sido siempre la de gobernar. Han demostrado ser siempre incapaces de gobernar eficientemente, ni durante Ch谩vez ni durante Maduro. La burocracia roja ha sido capaz de hacer algo que funcione y m谩s all谩 de eso ha demostrado ser extremadamente corrosiva en el poder y destructiva en la gerencia de todo lo que cae en sus manos. Por lo tanto, queda claro que ceder el gobierno ejecutivo a una oposici贸n potable, mantener las FANB en manos chavistas y controlar la pol铆tica exterior por parte del PSUV ser铆a una salida estable para las burocracias de gobierno y oposici贸n, as铆 como para los intereses compartidos de Estados Unidos, Rusia y China. Al final, este proceso comenzado por Hugo Ch谩vez en 1998 ha resultado ser un gran fiasco y su aporte desde la perspectiva hist贸rica ser谩 el resultado del arreglo al que se llegue en los pr贸ximos meses. La cohabitaci贸n vendr谩 a ser, realmente, el verdadero legado de Ch谩vez para la posteridad venezolana.

(*) Ingeniero Electricista en la Universidad del Zulia. Trabaj贸 como investigador y como Analista de Mercados. Fue miembro de la mesa t茅cnica de construcci贸n del Plan Nacional de Formaci贸n (PNF) en Electricidad del Ministerio del PP Para la Educaci贸n Universitaria y representante de la Universidad Bolivariana de Trabajadores “Jes煤s Rivero”. Actualmente se dedica a la investigaci贸n de temas socioecon贸micos y geopol铆ticos del petr贸leo y las energ铆as alternativas.

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